Print

News & Press Releases

Barómetro de Riesgos de Allianz 2017: aumenta el número de empresas que temen los efectos de los daños no físicos, las incertidumbres del mercado y los peligros políticos

  • La pérdida de beneficios sigue apareciendo en los primeros puestos de los rankings y emerge el miedo a los daños no físicos.
  • Las empresas temen los efectos del aumento del proteccionismo y otros posibles sobresaltos en los mercados. 
  • La preocupación ante los riesgos cibernéticos escala al segundo puesto en Europa y en América, situándose en el tercer puesto a escala mundial, debido al efecto de los ataques indirectos, las amenazas que proceden de los cambios regulatorios y los errores técnicos y humanos en entornos de producción digitalizada.
  • Los cambios en la legislación y los reglamentos ocupan el tercer puesto en España.

Madrid, 11 enero 2017.- A las empresas les preocupa cada vez más la impredecibilidad del entorno empresarial, dominado por la volatilidad de los mercados (nº 2) y el aumento de los peligros políticos, como el proteccionismo o el terrorismo. Otras inquietudes que cobran importancia son los dilemas digitales derivados de las nuevas tecnologías y los riesgos cibernéticos (nº 3), así como las catástrofes naturales (nº 4). Sin embargo, lo que más sigue preocupando es la pérdida de beneficios (nº 1). Éstas son las principales conclusiones del 6o Barómetro de Riesgos anual de Allianz, que analiza los riesgos corporativos a escala mundial, así como por región, país, sector y tamaño de empresa.

La pérdida de beneficios (PB) sigue ocupando el primer puesto por quinto año consecutivo (37% de las respuestas), principalmente porque se trata de una situación que puede generar pérdidas de ingresos significativas, pero también porque están surgiendo nuevas amenazas, especialmente los daños no físicos y los peligros intangibles, como incidentes cibernéticos y pérdida de beneficios por violencia política, huelgas y actos terroristas. Esta tendencia viene en parte impulsada por el auge del «Internet de las cosas» (IoT por sus siglas en inglés) y la cada vez mayor interconectividad de las máquinas, las empresas y sus cadenas de suministro, que pueden multiplicar fácilmente las pérdidas en caso de que se produzca un incidente.

“El creciente número de actividades subcontratadas ha hecho que los procesos de producción sean más vulnerables en términos de pérdida de beneficios. La capacidad alternativa de producción de muchas organizaciones se ha reducido”, ha comentado Juan Manuel Negro, Director General de AGCS España.

Las empresas también se enfrentan a posibles pérdidas financieras motivadas por el cambio del panorama político (Brexit, Trump, próximas elecciones en la UE, etc.), que genera miedo a un aumento del proteccionismo y la antiglobalización.

“Las empresas de todo el mundo se enfrentan a un año de incertidumbre”, ha añadido Chris Fischer Hirs, Director General de Allianz Global Corporate & Specialty SE. “Están preocupadas por los cambios impredecibles que pueden darse en el ámbito jurídico, geopolítico y del mercado en todo el mundo. Están surgiendo un gran número de nuevos riesgos más allá de los peligros permanentes de incendio y catástrofes naturales que requieren un replanteamiento de las herramientas actuales de vigilancia y gestión de riesgos”.

Los cambios y la volatilidad en los mercados (31% de las respuestas) son el segundo peligro más importante para las empresas en 2017 y la primera preocupación en los sectores de aviación/defensa, servicios financieros y transportes, así como en las regiones de África y Oriente Próximo en general. Para prever cambios legislativos repentinos que pudieran afectar a los mercados, las empresas tendrán que invertir más recursos en el seguimiento de la política y la formulación de políticas en todo el mundo en 2017. Según la aseguradora de crédito comercial Euler Hermes, una filial de Allianz SE, desde 2014 se han introducido entre 600 y 700 nuevas barreras al comercio en el mundo cada año.

Al mismo tiempo, el aumento de la dependencia de la tecnología y la automatización está transformando y desestabilizando a empresas de todos los sectores. La digitalización está brindando a las empresas nuevas oportunidades y a la vez está cambiando la naturaleza de los activos corporativos, que están pasando de ser principalmente físicos a intangibles, lo que conlleva nuevos peligros, sobre todo riesgos cibernéticos (30% de las respuestas). Las empresas colocaron las amenazas cibernéticas en el tercer puesto de la lista a escala mundial, en el segundo en América y Europa y en el primero en Alemania y el Reino Unido. Además, es la principal preocupación a escala mundial para las empresas dedicadas a los sectores de las TIC y al comercio minorista y mayorista.

La amenaza trasciende el pirateo y las violaciones de datos y privacidad, aunque los nuevos reglamentos en materia de protección de datos afectarán más a estas empresas. Se acaba el plazo para que las empresas se preparen para la aplicación del nuevo Reglamento de protección general de los datos en Europa, que finaliza en 2018; aunque el coste del cumplimiento será alto, las sanciones por incumplimiento serán aún mayores. El aumento de la interconectividad y la sofisticación de los ciberataques no solo entraña un enorme riesgo directo para las empresas, sino también un riesgo indirecto a través de la exposición de infraestructuras críticas, como TI, agua y suministro eléctrico. Los fallos técnicos y los errores humanos también entrañan un riesgo que puede provocar exposiciones a pérdida de beneficios generalizadas y duraderas. En el entorno de la producción digitalizada y la industria 4.0, un fallo en el envío o la interpretación de los datos podría interrumpir la producción. Las empresas deben considerar los datos como un activo y todo aquello que impide que se utilicen. Los resultados también demuestran que las empresas más pequeñas podrían estar subestimando el riesgo cibernético: en esta categoría (ingresos inferiores a 250 millones EUR), los ataques cibernéticos ocupan el puesto número 66 de la lista de preocupaciones. Sin embargo, la repercusión de un incidente grave podría resultar mucho peor para estas empresas.

Las catástrofes naturales (nº 4) y el cambio climático/ el aumento de la inestabilidad del clima (el 24% y el 6% de las respuestas respectivamente) también ocupan un puesto alto en la lista de preocupaciones de las empresas este año, especialmente en Asia, donde se produjo la catástrofe más costosa del mundo en 2016: el terremoto de Kumamoto (Japón). Las catástrofes naturales ocupan el primer puesto de la lista en Japón y Hong Kong, así como a escala mundial entre las empresas de ingeniería/construcción, electricidad y servicios públicos.

“Las catástrofes naturales y el cambio climático preocupan a nuestros clientes y a la sociedad en su conjunto”, ha comentado Axel Theis, miembro del Consejo de Administración de Allianz SE. “Debemos suponer que el calentamiento global por encima de 1,5 grados Celsius intensificaría notablemente los daños climáticos, desde olas de calor hasta el aumento del nivel del mar. Nuestra tarea como compañía aseguradora es desarrollar soluciones para estos escenarios y establecer medidas de prevención y protección en colaboración con nuestros clientes y socios públicos”.

Los 10 riesgos empresariales de 2017 - Espana